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Nazarín



"A Nazarín llega un momento en que le falla todo. Además él mismo es contradictorio. El cree en la limosna, ha predicado a favor de ella. Al final, cuando una pobre mujer le da una piña, se niega a aceptarla. Para mí, allí Nazarín falla, porque está rechazando lo que ha sido el principio de su vida, sus creencias. Y se va llorando…Esa actitud de Nazarín me intriga tanto como a ustedes. Y me conmueve. ¿Qué va a ser de este hombre, después de tan tremendas experiencias? No sé…"

Luis Buñuel




Andrei Tarkovski a propósito de Nazarín

La que en mi opinión es la mejor película de Buñuel, Nazarín (México, 1958), destaca sobre todo por su sencillez. La estructura dramática de la película recuerda la de una parábola, y su protagonista principal, a don Quijote.

La obra de Buñuel está profundamente arraigada en esta cultura clásica de España. Es sencillamente impensable sin una referencia apasionada a Cervantes y a El Greco, a Lorca y a Picasso, a Salvador Dalí y Arrabal. La obra de éstos, llena de pasiones airadas y tiernas, de tensión y de protesta, surge de un profundísimo amor por su tierra lo mismo que del odio que les domina por entero: odio a todo esquema enemigo de la vida, a todo intento frío y descorazonado de vaciar los cerebros. Ciegos de odio y de sospecha, ellos expulsarán de su campo de visión todo lo que no contenga una referencia vital al hombre, todo lo que no acoja esa chispa divina y ese sufrimiento hecho costumbre que la tierra española, rocosa y caliente hasta la ignición, ha tenido que beber durante siglos.

La escena final de Nazarín es realmente estremecedora pero -y esto es especialmente importante- no por su simbolismo, que despierta asociaciones con el Evangelio, sino a causa de su gran poder emocional. Es un ejemplo magnífico de la fuerza dominante de la imagen artística sobre la necesaria limitación de su capacidad de enunciar un contenido. Sólo cuando se ha visto Nazarín por segunda o por tercera vez, se llega a percibir el significado racional que encierra.


Max Aub

No hay en toda la obra de Buñuel escenas de amor tan tiernas como las del enano Ujo y la prostituta Andara. Nunca llegará a tanta ternura ni en diálogo ni en imagen.


Octavio Paz

En Nazarín, con un estilo que huye de toda complacencia y que rechaza todo lirismo sospechoso, Buñuel nos cuenta la historia de un cura quijotesco, al que su concepción del cristianismo no tarda en oponerlo a la Iglesia, la sociedad y la policía...

Fiel a la tradición del loco español, Buñuel nos cuenta la historia de una desilusión. Para Don Quijote la ilusión era el espíritu caballeresco; para Nazarín el cristianismo. Pero hay algo más.

A medida que, en sus andanzas por montes y poblados, la imagen de Cristo palidece en la conciencia de Nazarín, comienza a surgir otra: la del hombre. Buñuel nos hace asistir, a través de una serie de episodios ejemplares, en el buen sentido de la palabra, a un doble proceso: el desvanecimiento de la ilusión de la divinidad y el descubrimiento de la realidad del hombre. Lo sobrenatural cede el sitio a algo maravilloso: la naturaleza humana y sus poderes... Nazarín rechaza la limosna de una pobre mujer para, tras un momento de duda, aceptarla, no ya como dádiva sino como signo de amistad. Nazarín, el solitario, ha dejado de estar solo: ha perdido a Dios pero ha encontrado el amor y la fraternidad.


John Huston

Desde el fin de la guerra, las dos grandes películas que yo he visto son Ladrones de bicicletas y Nazarín.

La película de Buñuel es una obra maestra que perdurará en la historia del cine.

Nazarín es una obra de conjunto realizada con profundo ánimo artístico, sin concesiones de ninguna clase. Es un filme excepcional dentro de la producción actual del mundo.

Me hubiera enorgullecido dirigir Nazarín.


Juan Antonio Bardem

La escena final de Nazarín es la más densa, más profunda y perturbadora escena de la historia del cine.


Guillermo del Toro

La película contiene una dura verdad: que no se puede esperar nada de la caridad, o de los dogmas o teorías, para trabajar en el mundo real. Así que es muy anti-institución. Nos muestra que el gobierno es un imbécil, que la policía es inútil, el ejército no sirve para nada, y la iglesia es igualmente inútil. La película cuenta con uno de los mejores momentos en un guión que he visto en mi vida: cuando él está en la cárcel, y el criminal dice: 'Yo para el lado malo, usted para el lado bueno. Somos lo mismo." Es muy bueno porque es un momento brutal en la realización de Nazarín: a partir de entonces, todo el camino hasta el final de la película, él está verdaderamente horrorizado por su naturaleza, y, finalmente, acepta humildemente la piña que se le ofrece a él, aunque primero la rechace.

Nazarín es un paradigma de lo que entiendo por un gran guión, el que deja que el personaje se defina por sus acciones.


1959 • Nazarín • 94 min.

 

FICHA TÉCNICA


Dirección: Luis Buñuel,
Guión: Julio Alejandro y Luis Buñuel según la novela homónima de Benito Pérez Galdós
Producción: Manuel Barbachano Ponce
Ayudantes: Ignacio Villarreal y Juan Luis Buñuel
Decorados: Edward Fitzgerald
Maquillaje: Armando Meyer
Fotografía: Gabriel Figueroa
Foto fija: Manuel Álvarez Bravo
Operador de cámara: Ignacio Romero
Supervisión de diálogos: Emilio Carballido
Rodaje: Estudios Churubusco Azteca, México, desde julio de 1958
Montaje: Carlos Savage
Sonido: José D. Pérez
Música: Macedonio Alcalá: vals "Dios nunca muere" y redoble de los tambores de Calanda (Aragón)
Laboratorio: Churubusco, México
Estreno: Cannes, 11 de mayo de 1959
Premio Especial del Jurado Festival Internacional de Cannes, 1959

ACTORES

Francisco Rabal: Nazarín
Marga López: Beatriz
Rita Macedo: Andara
Jesús Fernández: Ujo
Ignacio López Tarso: El buen ladrón
Luis Aceves Castañeda: Parricida
Noé Murayama: El Pinto
Ofelia Guilmain: Chanfa
Pilar Pellicer: Lucía
Rosenda Monteros: La Prieta
Ada Carrasco: Josefa
Lupe Carriles: Prostituta
Antonio Bravo: El arquitecto
Aurora Molina: La camella
David Reynoso: Juan
Manuel Arvide: El ayudante
Edmundo Barbero: Don Ángel
Raúl Dantés: Sargento
José Chávez Trowe: Capataz
Ignacio Peón: Cura



Arturo Castro: Coronel
Victorio Blanco: Viejo preso
Cecilia Leger: Mujer de la piña
Manuel Santigosa: Cura
Felipe de Flores: Caminante con burro
Enedina Díaz de León: Anciana en casa de Josefa
José Luis Fernández: Obrero
Lidia Franco: Sirvienta de don Ángel
Salvador Godínez: Hombre que vende un caballo
Leonor Gómez: Mujer presa
Blanca Marroquín: Vecina de Nazarin
Roberto Meyer: Alcalde
Inés Murillo: Mujer entre multitud
Diana Ochoa: Vecina de Josefa
José Peña: Cura
Salvador Terroba: Amigo del Pinto
Paz Villegas: Madre de Beatriz
Isabel Vázquez 'La Chichimeca': Vecina de Nazarín
Amado Zumaya: Preso



ARGUMENTO

Andara, una prostituta que vive y trabaja en México, se refugia en el cuarto de Nazarín, un bondadoso y joven sacerdote, para evitar ser detenida por la policía tras protagonizar una sangrienta pelea. Después la joven Beatriz, a quien ha abandonado su novio, intenta ahorcarse, pero es ayudada espiritualmente por Nazarín al fracasar en su intento. Mientras tanto, Andara, provoca un incendio en el cuarto de Nazarín, al intentar quemar sus ropas para eliminar rastros. Nazarín empieza a caminar por los campos, viviendo de la limosna, y seguido por las dos mujeres que le consideran un santo.

Los vagabundos llegan a un pueblo de apestados, donde Nazarín trata, inútilmente, de salvar para el cielo a una moribunda.

Nazarín, duda de dios y de los hombres.